Desde que Guille comenzó el año pasado en sus clases de pre piano ha estado muy emocionado, finalmente llegó el momento de tener un instrumento y es el piano el que ganó. Al principio no sabíamos cómo debíamos estudiar, fue ya este año que nos dimos cuenta que el éxito viene de estudiar todos los días.
Me ha tocado aprender a leer partituras y saber cómo colocar los dedos en el piano, y mi profesor particular ha sido mi Guille que va explicándome cómo lo debo hacer. Estudiamos juntos y nos aprendimos las canciones, y así llegó el gran día: su primer concierto.
Las canciones que tocó mi Guille fueron Dile a tu tía y Lupe y Roberto. Las dos canciones las tocó a la perfección y fue un momento mágico, qué mejor forma de celebrar el día de las Madres que ver a tu hijo en su primer concierto de piano, todo el esfuerzo y estudio en un sólo tiempo.
Se sentó, respiró y con concentración comenzó a tocar. Con cada nota se me llenaba el corazón de orgullo, y sé que este es el comienzo de una vida llena de éxitos.

Lo mejor de ese día comenzó cuando le preguntan a los niños qué hace su Mamá en su tiempo libre, y Guille levantando su mano frenéticamente dice: «Mi mamá no tiene tiempo libre, ella nunca descansa, siempre está ocupada.» El auditorio voltió buscando a esa mamá que no tiene tiempo libre, creo que mi cara se puso tan roja que todos adivinaron que era yo.
Luego le preguntaron que les gustaría decirle a su mamá y Guille levantando la mano dijo: «Que es hermosa». Mi corazón estaba hinchado de tanto amor, que sólo puedo darle gracias a Dios por mis hijos porque son quienes me dan ese amor incondicional que tanta falta hace en este mundo.
Para todas las madres que Dios las bendiga.

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