¿Alguna vez han recibido un regalo que aunque parece poco es completamente invaluable? Yo sí, y lo recibí hoy de manos de mi Guille. Nunca me imaginé que lo que tenía días pidiéndome, terminaría siendo mi regalo de cumpleaños.
Hoy en la mañana Guille me pidió llevar el dinero que ha reunido con el Ratón Pérez, yo se lo había prometido que el viernes llevaría su carterita para comprar lo que quisiera en la cantina. Como estaba engripado lo busqué temprano al colegio, pasó la tarde durmiendo por la fiebre.

En la noche cuando ya la fiebre finalmente lo dejó me dice, Mami mañana celebramos tu cumpleaños y así voy a poder darte el regalo que te compré. Mi cara creo que no la puedo describir, casi se me salen las lágrimas de la emoción. Me dice: con el dinero que llevé te compré una galleta Club Social para dártela mañana por tu cumpleaños, le dije ¿si? ¿y donde la guardaste? y me dijo: está en mi lonchera.
Al abrir la lonchera ahí estaba la galleta más valiosa que me han regalado en mi vida. De esas sensaciones que sólo las madres podemos tener y que te llenan de orgullo al saber que algo estás haciendo bien.

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