Caballo… Casco… Papá… Primo


Cuando de caballos se trata Andrés es el primero en anotarse. Aunque los demás animales como los perros y los gatos le tiene terror, pensar en montar un caballo es para él toda una emoción.

Desde que fuimos al Hato Las Caretas en los llanos, Andrés quedó fascinado con los caballos, montó casi todos los días en semana santa. Aunque a los perros que paseaban por el Hato les huía; las babas, caballos y cerdos eran sus mejores amigos. Fue una experiencia genial para los niños, la verdad que es un sitio donde seguro volveremos.

En ese viaje a cada niño le ponían un casco para montar a caballo, y para él eso fue como un «must», para el caballo toca ponerse el casco.

Hace unas semanas fuimos a una caballeriza con un primo, desde que le dijimos estaba súper emocionado. Fascinado con los caballos le pedía a papá que lo llevara a verlos. Ahora cuando alguien los menciona, le viene a la cabeza y dice…. Caballo… Casco… Papá… Primo…

Como su papá le encanta consentirlo, me dijo en estos días, creo que a alguien le van a gustar las clases de equitación. Yo no estoy muy contenta con eso, porque me da terror que se caigan. Pero amanecerá y veremos.

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