De regaño a derretida en un segundo


A veces me he dado cuenta que parezco una grabadora que repite las cosas innumerablemente. Hasta yo misma me regaño por ser tan insistente, sin embargo me ha servido para que hagan algunas cosas y no se les olvide. Pero cuando estás metidísima en la rutina de ponte la pijama, cepíllate los dientes, apaga la luz, duérmete, no te das cuenta que ellos están pensando algo más.

Estoy en el cuarto de Andrés durmiéndolo, y desde ahí daba las instrucciones a Guille. Al rato me pregunta desde su cuarto: ¡Mamá! como se escribe la T. Yo trataba de explicarle con la pared de por medio. Dos rayitas Guille una parada y otra acostada. ¿Cómo mamá? Cuando vaya te explico, pero apaga la luz.

2 minutos después… Mamá como se escribe MO. Bueno Guille M y O: MO. ¡Ok! me responde.

Finalmente, Andrés se duerme y me paso al cuarto de Guille. Llego y él está con su lamparita prendida y con un marcador rayando su pared (Esta explicación es para otro post) Le digo, pero Guille que haces con la luz prendida y rayando esa pared, es hora de dormir… y toda la explicación de TODAS las noches de mañana no te paras blablabla…

Todo para que Guille me desarmara con un… Mamá es que estaba escribiendo TE AMO MAMA pero no me quedó muy bonito… por supuesto pasé de regañadora a derretida en un segundo.

Cómo hace uno para volver al tema cuando te dicen cosas tan bellas.

 

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