Hace unos meses Guille estaba muy ansioso de cumplir sus 5 años, y esa emoción venía porque ya sus amiguitos cumplían los 5 y empezaban a mudar sus dientes. Cada día me preguntaba, mamá ¿cuánto falta para mi cumpleaños? y yo siempre le decía faltan 4, 3, 2, 1 mes.
La verdad que me parecía increíble que él quisiera llegar a la edad de mudar los dientes, yo recuerdo que a mi me daba miedo nada más de pensar que se me caerían. Pero bueno, cada quien es distinto.
Ayer se está comiendo una arepita y se me acerca, mamá algo pasa con mis dientes. Cuando lo reviso, taran… ahí estaban los dientes de abajo moviéndose. Le dije, Guille ya vas a mudar los dientes – ¿En serio Mamá? – ¡Si! No lo podía creer, ya tenía 5 años y había llegado el momento de que sus dientes cambiaran.
Le expliqué que ahora tendría unos dientes más grandes y fuertes, y que debía cuidarlos mucho para que los tuviera toda su vida. Cepillarse los dientes y comer muchas frutas y vegetales es lo principal Guille. Me dijo si Mami, así lo haré. También debo hacer mucho ejercicio para que mis dientes sean saludables y fuertes.
Mi niño se me está haciendo grande, y cada día me llena más de orgullo de madre cuando veo que toma cada etapa de su vida muy en serio. Pronto les escribiré de cuando llegue el ratón Pérez.


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