Ser padres es el inicio de un aprendizaje constante, y me he dado cuenta que hay que tener mucho cuidado con las cosas que haces o dices, y cómo eso puede afectarlos. Hace cerca de un mes fue la primera vez que dejé a los niños solos. Aunque fue una experiencia enriquecedora de ir a mi aniversario de graduada, la decisión de dejarlos fue bien difícil.
Sólo fueron 4 días, pero la preparación duró cerca de 2 semanas. Guille preguntándome todos los días si ya me iba, que si era mucho tiempo, que quién lo cuidaría. Miles de preguntas. Por supuesto sino fuera por el apoyo de mi esposo, mis suegros y la Sra Doris pues el viaje no se habría hecho realidad.
Finalmente, llegó el día y esa noche me dice: Mamá, no quiero que salgas de noche, es peligroso y a ti no te gusta andar de noche. Le dije que mi avión salía en la mañana temprano que no se preocupara.
Cuando se despertó en la mañana y vio que no estaba, se molestó. Hablé con él ya montada en el avión, y no saben el regaño. ¡Te dije que no salieras de noche! Finalmente, me deseó feliz viaje y trancó. Los 4 días pasaron rápido, y así ellos también la pasaron, tranquilos en su rutina y sin mucho llorar.
El día que llegué la alegría de Guille era inmensa, Andrés se quedó en shock no sabía si correr y abrazarme, o llorar. Esa noche fue de promesas, Guille me dijo que estaba muy feliz de que hubiese regresado, y que no quería que me fuera nunca más sola. Se lo prometí y se quedó dormido finalmente en mis brazos.
Esa semana no hizo más que decirle a la gente que ya yo había llegado, que ahora sí su mamá lo llevaría y traería al colegio y sus actividades. La verdad nunca lo había visto tan emocionado.
Ese viaje definitivamente lo marcó, se dio cuenta que a pesar de lo «mala» que pueda ser, de todos los regaños, Madre hay una sola y quiero que esté siempre a mi lado. Para mi fue una experiencia impresionante, porque me di cuenta de lo diferente que eres cuando estás lejos de los niños, y cuanto los extrañas cuando ves cosas que sabes que le encantan.
Por eso pienso que es muy importante que nosotros como padres nos demos cuenta de las cosas que los afectan para no crear inseguridades que puedan repercutir en su adultez. Pero también tener ese tiempo necesario para descansar y saber que el mundo sigue girando y nosotros debemos girar con él a pesar de los niños.


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