Mis primeros 21km: una experiencia inolvidable


Hace más de un año que me propuse tener una meta deportiva un poco más exigente de lo que me había planteado hasta el momento. Ya las carreras de 10k habían sido un logro en los últimos 2 años y me hacía falta esforzarme un poco más. Y fue ahí donde dije voy a participar en la Media Maratón de CAF.

Tenía varías barreras que afrontar, la primera era que tenía más de un año sin correr ni practicar deporte por la bendición de Dios de estar embarazada y tener a mi hijo hermoso. Pensé debo volver al ruedo y esta vez debo ser más exigente conmigo misma para llegar más allá.

Empecé a entrenar en los tiempos que me permitía mi nueva labor, entendí que no hay excusas para no hacer ejercicio cuando la voluntad está allí. Vencí la barrera de mis pocas horas de sueño por los trasnochos de madre, dije a las 6:00 AM debo estar en el gym entrenando y cuando pueda en el parque corriendo aunque sean 5k.

Y así pasé varios meses haciendo lo posible por entrenar, cuando vi que estaba relativamente entrenada tomé la decisión y me inscribí. Pero necesitaba un aliado, sino esta tarea se haría muy difícil y convencí a mi hermano para que participara conmigo. Fue complicado pero lo logré. Nuestra meta tenía fecha 24 febrero 2013.

Llegó enero y con él el estrés de que faltaba muy poco tiempo para la carrera, Mi otro aliado, uno de los más importantes, mi esposo consiguió incorporarnos en el grupo de corredores de CAF, eso implicaba sacrificar sueño del domingo para estar a las 6:30AM en el lugar de entrenamiento. Hicimos nuestros largos, y pusimos el mayor de nuestros esfuerzos.

Llegó la semana antes, no pude dormir por 4 días, la emoción y los nervios eran demasiados. Me embargó la duda de estaré bien preparada para lograr los 21k? Llegaré lesionada? Me faltó más entrenamiento? Será mejor que no vaya?. En fin cualquier cantidad de preguntas.

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Llegó el día

4:30AM y ya estaba lista para salir, comí mi desayuno como pude con ese nudo en el estómago que te da cuando estás muy nervioso. Mi esposo nos llevó hasta Los Caobos, a las 5AM estábamos ya en el arco de salida esperando nuestra hora 6:15AM.

Definitivamente, ya no tenía vuelta atrás y encomendándome a Dios y a la Divina Pastora comenzamos a correr. Mi meta era lograrlo, no hacer el menor tiempo posible, así que me relajé y dije tú vas a disfrutar la carrera y a conocer Caracas desde otra perspectiva, si te pasan no importa.

Así lo hice, los primeros kilómetros fueron relativamente fáciles, mi hermano me dejó atrás como en el kilómetro 2, así que me tocaba mi música y yo por el resto del camino. Casi llegando al 9km pasé por uno de mis puntos de ánimo justo frente a casa de mis padres.

Allí estaban mi Mamá, mi Papá y mi hermano mayor. No se imaginan lo emocionante de verlos ahí dándome ánimo, casi se me salen las lágrimas  y más el saber que ellos estaban ahí para verme cumplir mi sueño, no podía decepcionarlos.

Mi corazón se aceleraba de emoción al ver como pasaban los kilómetros, cuando iba pasando por el 12km en una de las subidas más pronunciadas mi rodilla me dio una alerta, un gran corrientazo me hizo reducir mi paso y seguir mi carrera más lento. Pasó el dolor, así que seguí como si nada.

Casi llegando al 18km volvió el dolor, mis piernas estaban cansadas y fue cuando pensé no lo lograré. Pero el poder de la mente es más fuerte que cualquier obstáculo y a pesar que no podía correr más dije sólo faltan 3k no puedes flaquear en lo último.

Caminé 2km y en el último una chica que me vio caminando me dijo, “Hey, qué te pasa? Ya llegaste! Vamos!! , dije tiene razón sólo queda un kilómetro puedo hacerlo.

Como pude empecé a trotar muy adolorida pero consciente que sólo faltaban muy pocos metros para llegar a mi meta,  finalmente crucé el arco de llegada y pensé listo lo LOGRE. 2:30 fue mi tiempo oficial, pero eso es sólo un número que quedará en mi memoria todo lo demás es la experiencia más inolvidable de mi vida.

Inténtenlo SI SE PUEDE!!

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