Hace algunos años tuve la experiencia de vivir en Costa Rica y conocer uno de los sitios más lindos, a mi parecer, y sobre todo para alguien que nunca había estado ni cerca de un volcán. El Volcán Arenal, en el poblado de La Fortuna, es uno de mis sitios preferidos de este lindo país.
Recuerdo que la primera vez que fui íbamos por la carretera en una linda noche de luna llena, con un cielo totalmente despejado. Y cuando faltaba poco para llegar al sitio, recuerdo haber visto la sombra de una montaña que en su tope tenia una nube de humo. Y comenté, Oye Qué rara esa montaña tiene una nube encima en este cielo tan despejado. Hasta que me dijeron que lo que veía era el Volcán Arenal.
Me emocioné tanto que empecé a saltar como una niña chiquita, y se me aceleró el corazón, porque es un sentimiento entre emoción y miedo de acercarte a un fenómeno natural como lo son los volcanes. Cuando finalmente llegamos, pudimos ver de cerca aquellos ríos de lava totalmente naranja que bajaban por las colinas de la montaña, y nunca olvidaré los rugidos que emitía el volcán cada vez que salía lava de él.
Esa noche no dormí porque para mi era tan emocionante ver aquel espectáculo que no podía cerrar los ojos. Recuerdo que hubo una gran erupción en la madrugada de ese día, y vi como explotaba el cráter como si estuviesen millones de fuegos artificiales en el tope de la montaña. Al día siguiente nos comentaron que había sido una de las erupciones más grandes de los últimos años, y ¡Yo estaba ahí!
Pero eso no es lo mejor de este sitio, por estar cerca del volcán tienen varios sitios de aguas termales, entre los cuales el que más me gusta es el Hotel Tabacón, un hotel Leader of the World, que tiene cascadas de aguas termales donde no hay forma de no relajarte. Tiene un spa bellísimo, y con grandes caminerías donde puedes disfrutar de las instalaciones.
En el pueblo de la Fortuna pueden conseguir desde lindos restaurantes hasta luncherías con las tres B. Y si ruedan un poquito más allá podrán encontrar una cascada que realmente es una belleza y donde pueden bañarse en un agua totalmente fría. Para aquellos fanáticos de la aventura, no se pueden perder el canopy que de seguro lo van a ver en varios sitios tanto en el camino como en mismo pueblo.
Yo se los recomiendo, sobre todo para nosotros los venezolanos que no hemos tenido contacto con ese tipo de experiencias volcánicas.


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